No se puede decir que haya jugado mucho durante mis (escasas) vacaciones. Es algo que me pasa habitualmente durante las vacaciones de verano, me sacas de la rutina, me lío a hacer cosas aprovechando el buen tiempo y se me olvida coger el mando. No obstante, algo he jugado, y si algo hice durante mis días de descanso "playil", fue aprovecharme de la portabilidad de mi Anbernic RG350P para pegarle un repaso a Resident Evil 3: Nemesis. En realidad mi idea era rejugarlo en la versión de PC que adquirí recientemente, pero como no sabía a qué jugar durante la hora de la siesta y era un juego que me apetecía una barbaridad volver a experimentar, me dejé llevar por mis deseos más oscuros y aproveché mis ratos libres para perderme nuevamente por las calles de Raccon City.







