Hace ya unos meses que la palabra "drift" está en boca de todos. Y no porque se haya puesto de moda como estilo de conducción, sino porque parece ser el mal que acecha a todo mando moderno.
Hace ya unos meses que la palabra "drift" está en boca de todos. Y no porque se haya puesto de moda como estilo de conducción, sino porque parece ser el mal que acecha a todo mando moderno.
El pasado 4 de marzo, Play Station 2 cumplió nada más y nada menos que 21 años desde su lanzamiento en Japón, y no se me ocurre mejor manera de celebrarlo que hablando de uno de los juegos que acompañó a la consola en su lanzamiento, y el título con el que la estrené: SSX de Ea Sports BIG.
El pasado mes de noviembre, en un arrebato consumista propiciado por el Black Friday, me animé definitivamente a comprar una consola portátil orientada exclusivamente a la emulación de sistemas antiguos. Tras meses investigando, la elegida fue la RG350P de la marca Anbernic, y pasados unos meses creo que ha llegado el momento de dejar mis impresiones sobre ella.
Hoy estamos de estreno, y es que como ya sabéis, de vez en cuando me gusta introducir nuevas secciones que, por mi tan característica desidia, terminaré descontinuando.
La verdad es que llevaba años queriendo empezar esta sección, pero por un motivo o por otro nunca me animaba. Así que tras darle un par de vueltas sobre cómo quería enfocarla, hoy tengo el placer de presentaros "Sonidos del pasado", una sección en la que os compartiré un tema musical del mundo de los videojuegos que, por algún motivo, es especial para mí. Y que mejor manera de inaugurar sección con una de las melodías que más me ha marcado como jugador: The Place I'll Return Someday.
Los que estuvisteis por el blog en su momento de máximo apogeo, allá por el 2013, recordaréis que estuve dando muchísimo la murga con Drakengard 3. Es más, durante una temporada, hice entradas deseguimiento de su desarrollo y llevé a cabo alguna traducción de los relatos que iban saliendo. Drakengard 3 despertó mucho hype en mí, y sin duda le tenía unas ganas tremendas. Tantas ganas le tenía que estuve a punto de comprarme una PS3 solo que para jugarlo. La triste realidad es que si bien lo jugué, no llegué a terminarlo jamás (gracias a Rokuso de Checkpoint por prestarme su copia y a un amigo que me prestó una PS3), para que veáis como de caprichosa es a veces la vida.
Tras una larga ausencia desde la última entrada, me decido a inaugurar nueva sección a la que he bautizado (de manera muy original) como "Compras y adquisiciones", una sección que saldrá mensualmente (o no, porque no todos los meses compro cosas) y en la que como su propio nombre indica, os mostraré las cosillas que haya ido adquiriendo videojueguilmente hablando durante el último mes (o no, porque como ya he aclarado antes, no todos los meses compro cosas).
Sábado de finales de junio del año 2008, 9:00 de la mañana. Un joven Suso coge un tren de camino al centro de Barcelona con la mayor parte de sus ahorros en la cartera. Objetivo: la extinta PC City al final de la Rambla, justo al lado de los salones recreativos. ¿El motivo? Una suculenta oferta compuesta por una Xbox 360 Elite con dos mandos, Forza Motorsport 2, Gears of War, Viva Piñata, y el motivo de peso que le llevó a comprar la consola: el recién salido Ninja Gaiden II.