Viendo la deriva que está tomando últimamente la industria, que llevo tiempo sin tratar el tema y que hace escasos días, pudimos deleitarnos en Retronewgames con una entrada cuya lectura debería ser obligada para cualquier jugador que se precie, he decidido rescatar mi vieja escopeta del armario para disparar a bocajarro contra un tema del que ya he escrito en otras ocasiones y del que seguiré escribiendo hasta que me sangren los dedos. No os dejéis engañar por el título, no os voy a hablar de aquella bonita época en la que íbamos al videoclub a alquilar juegos y películas para el fin de semana, de ser así, esto sería una entrad más amable y distendida. En la entrada de hoy quiero hablar, una vez más, sobre el formato digital.

